miércoles, 2 de septiembre de 2009

LECHE MERENGADA

Tierna Infancia


La mayoría de nosotros hemos tomado u oído hablar, siendo niños, de la leche merengada.
Recuerdo que , con 10 o 12 años tenía que ir todas las tardes, andando un kilómetro hasta la finca colindante, donde ordeñaban sus vacas a diario y vendían la leche a quien quisiese comprarla. Mi madre me mandaba con una lechera de aluminio de un litro, con su tape, su asa y las monedas justas para pagarla.
Más de una vez, en el regreso a casa, para hacerlo menos aburrido, me entretenía en hacer girar la lechera llena, (vacía no tenía ninguna emoción) simulando a un lanzador de martillo, y no por que yo quisiese imitar ese deporte, del que ni siquiera conocía su existencia, sino por que me gustaba la sensación de hacerla girar a toda velocidad. Casi siempre me salía bien y no se derramaba ni una gota, pero otras veces, la “lechera-martillo” se escurría de mis dedos saliendo disparada hacia el cielo como si estuviese en una olimpiada. Podéis imaginar que de la leche solo quedaba el recuerdo puesto que se había salido toda regando parte de los campos que me cruzaba en el trayecto.
No podía volver a por más, por que no llevaba más dinero, así que tenía que presentarme en casa con las manos vacías, mejor dicho, la lechera vacía, ganarme la consiguiente bronca-castigo y volver a recorrer el camino para traer nuestro litro de leche.

Al ver esta receta en una revista me han sugerido hacerla y he aceptado la propuesta.
Es sencilla de realizar, rápida, salvo por el tiempo de congelador, y muy refrescante, para combatir la enésima ola de calor del verano.

Leche Merengada

Ingredientes.-
Para cuatro personas
Un litro de leche entera
150 gr. de azúcar
2 claras de huevo
La corteza de 2 limones (la receta indica cortada entera, pero no creo que sea muy importante)
Unas gotas de zumo de limón
Canela en polvo para adornar


Elaboración.-

Lavar y quitar la corteza de los dos limones, intentando no cortar la zona blanca que hay bajo la misma.
Mezclar el azúcar con la leche y añadir las cortezas de los limones.
Poner la mezcla anterior en una cacerola al fuego y llevar a ebullición durante cinco minutos, dando vueltas de vez en cuando con una cuchara de madera.


Retirar y poner en un recipiente apto para el congelador.
Una vez frío, colar la leche infusionada con el limón y meterlo al congelador hasta que empiece a cuajar. El tiempo, depende de cada congelador. La receta dice una hora aproximadamente, yo lo he tenido dos por que me he precipitado un poco a meter el recipiente antes de que se hubiese enfriado del todo. En cualquier caso es preferible ir mirando.


Montar las claras a punto de nieve, con unas gotas de zumo del limón y mezclarlas con la leche del congelador (cuando se saque la leche conviene homogeneizar la mezcla ya que una parte habrá empezado a congelarse y el resto estará líquido, de esta forma conseguiremos romper los primeros cristales de hielo y que nos quede una textura cremosa)

Una vez incorporadas las claras montadas, meter nuevamente el recipiente al congelador para que cuaje de nuevo.
Creo que es preferible que este segundo principio de congelación, se haga poco antes de tomarla, ya que se descongela con mucha rapidez y pierde enseguida esa textura cremosa que queremos conseguir. Mientras se puede guardar en el frigorífico.


Preparar unas copas de cristal y con una cuchara y después de haber homogeneizado nuevamente, servir en las copas. Adornar con Canela en polvo sobre la superficie, en mayor o menor cantidad, según lo que te guste la canela.
Yo hice la mitad de las cantidades indicadas en la receta y el resultado fue variado, aunque, eso si, gustó a todos.

Los que se pusieron poca canela notaron más el sabor a limón. Quizás se pueda reducir un poco la cantidad de corteza de limón para la infusión.
A mi, como me gusta mucho la canela, y puse más cantidad, me resultó un sabor más equilibrado y muy, muy refrescante.
Bon apetit
H. Chinaski

jueves, 20 de agosto de 2009

CLAFOUTIS DE MELOCOTÓN CON CONFITURA DE FRESA, AROMA DE LIMÓN Y ALMENDRAS CARAMELIZADAS



Me he basado en una receta de Eryn tomada de su blog y adaptada a las existencias que en este momento tenía en casa.
Es 15 de agosto y no hay posibilidad de comprar lo que hubiese sido necesario, así que he decidido hacer otra versión de su Petits Clafoutis Citron, Framboise & Pistache.
Aunque, tradicionalmente el clafoutis se hace de cerezas, creo que se pueden conseguir buenos resultados con otras muchas frutas

La frambuesa ha sido sustituida por melocotón de viña. Los pistachos han sido sustituidos por almendra mediterránea en forma de praliné y he añadido confitura de fresa para darle un toque de fruto rojo.
Es rápido de hacer y se puede tomar tibio o frío del frigorífico, que en mi opinión está mejor
Para dos o tres terrinas de barro de 12 cm de diámetro. (yo he utilizado dos)

Ingredientes

1) Masa

Dos huevos grandes
50 gr. de azúcar + la cantidad necesaria para cubrir la base de las terrinas
50 gr de harina normal
125 gr. de leche entera (si tienes, si no de la que tengas)
100 gr de melocotón cortado en trocitos pequeños
La piel de un limón, sin apurar al rallarla, que amarga

2) Almendras caramelizadas

25 gr. de almendra en dados (la venden troceada)
22 gr de azúcar

Elaboración

Preparamos en primer lugar las almendras


Ponemos una sartén a calentar y añadimos las almendras troceadas. Sin dejar de moverlas con una cuchara, dejamos que se doren un poco ( muy poco ) y añadimos a continuación los 22 gr. de azúcar. Seguimos moviéndolas sin parar hasta que el azúcar se ha disuelto pero todavía no ha formado caramelo. Cuando ya tienen un tono tostado, retiramos y reservamos extendidas para que se enfríen.
El proceso es muy rápido. Conviene estar vigilando por que se queman con facilidad.
Lavamos un limón y lo secamos bien. Rallamos su piel, con cuidado de no pasarnos y reservamos.


Ponemos a hervir la leche y le incorporamos la ralladura de limón. Primero con calor fuerte 1 o 2 minutos y después con calor suave 7 u 8 minutos, tapando previamente el recipiente, para que infusione la leche con el limón.
Precalentamos el horno a 180 ºC
Mezclamos en una ensaladera la harina y el azúcar.
Añadimos los huevos y batimos con batidor de mano hasta homogeneizar. (yo siempre añado un poquito de sal a los huevos, para realzar los sabores)
Incorporamos la leche infusionada a la mezcla anterior y batimos nuevamente, a mano, hasta homogeneizar otra vez. Como el limón estaba rallado muy fino, no he tamizado la leche (a mi no me importa encontrarme algún trocito, aunque en este caso, no ha sido así), pero si quieres asegurar su ausencia es mejor que la tamices.
Colocamos las terrinas en la placa de horno y cubrimos su base con una capita de azúcar (no hay que añadir mantequilla a la base).
Distribuimos la fruta de forma proporcional y añadimos unas cucharadas de la confitura de fresa tal cual. Como la cantidad no la he medido, os he puesto alguna foto como referencia.


Vertemos la masa perfumada con el limón por encima de las terrinas.
Horneamos durante 20 minutos aproximadamente, a 180 ºC
Se tienen que dorar un poco pero no tostarse demasiado
Cuando la sacamos tomamos las almendras caramelizadas y las distribuimos por encima, rompiendo un poco el caramelo previamente.


Personalmente me ha gustado mucho fría y acompañada del toque crujiente de las almendras.
Bon apetit

H. Chinaski

lunes, 10 de agosto de 2009

GRISINES DULCES


Hace algunas semanas os presenté una versión de palitos / bastoncitos / grisines salados, con parmesano y pimienta, que me parecieron muy agradables de tomar como aperitivo.
Ahora os mostraré la versión dulce de los palitos / bastoncitos / grisines, o como los queráis llamar.

La tormenta perfecta

Siempre me ha gustado conducir de noche. Hay menos tráfico. Se conduce con más tranquilidad y, por qué no decirlo, se puede ir un poco más “ligero”, pero siempre con la precaución debida y sin pasarse.
El pasado sábado, decidí salir a las 11 de la noche a llevar a una parte de la familia a la costa mediterránea. Deberían haber sido 250 Km. de viaje tranquilo, que he realizado cientos de veces y por autopista.
Uno, ya por costumbre, mira siempre las previsiones meteorológicas a diario, y sabía que toda la zona este del país estaba en alerta por tormentas. Lo que no imaginaba era el grado de acierto que iban a tener los hombres / mujeres del tiempo.
A los 10 km de viaje, empezó a llover con bastante intensidad, pero sin que supusiese ningún riesgo añadido. Poco a poco, el caudal de agua fue aumentando y tuve que aminorar bastante la velocidad.

Ingenuamente pensé, será la típica tormenta de verano y en cinco minutos se habrá pasado.
Transcurridos 50 km vi que aquello, no solo no amainaba, sino que aumentaba su intensidad.
La noche era constantemente iluminada por relámpagos que te deslumbraban a izquierda, derecha, delante y detrás (como la Yenka). Mi mosqueo iba en aumento, como el agua, y empecé a ver automóviles que paraban en el arcén. Los limpiaparabrisas eran incapaces de retirar todo lo que caía, así que decidí para yo también, después de ver las caras de susto de los que me acompañaban.
Fue peor. Más peligroso ya que los que no paraban te pasaban rozando (o al menos lo parecía) y daba la sensación de que se nos iba a llevar un golpe de agua por delante, así que reemprendí la marcha con la mayor prudencia que pude, pero sin mucha convicción.
Después de 100 km, aproximadamente, nos cayó un rayo a unos 10 metros de distancia del coche y entre el fogonazo que me deslumbró y el estruendo que parecía que había partido el coche en dos, se me acabaron las ganas de seguir conduciendo.
Lo hice hasta la siguiente área de servicio. Aparqué y decidimos que hasta que no amainase aquello, no nos movíamos. Decisión que aplaudí con entusiasmo. Me daba igual pasar la noche allí, pero tenía claro que no volvía a pisar el asfalto en esas condiciones.
Transcurrieron 30 minutos hasta que pudimos volver a salir. Fueron 140 km de tormenta y no vimos en todo el trayecto ninguna patrulla de ninguna de las fuerzas de seguridad del estado (nacional o autonómico) que hubiese ayudado a los muchos que nos vimos en esa situación.
Me recordó a la película La Tormenta Perfecta.



PALITOS DULCES

Para 14 unidades de unos 12 gr. / ud.
El peso total de la masa en crudo debe ser de unos 180 – 185 gr.
La harina de fuerza ya se puede encontrar en los supermercados, pero si no la encuentras, te la venderán en cualquier panadería,

Ingredientes

· 100 gr de harina de fuerza
· 25 gr. de azúcar (se pueden añadir hasta 45 gr. según lo dulces que los quieras)
· La piel de una naranja
· 20 gr de mantequilla en pomada
· 30 gr. de agua fría
· 10 o 15 gr. de chocolate negro y azúcar en polvo para decorar


Elaboración

Trocear el chocolate en porciones muy pequeñas
Precalentar el horno a 180 ºC
Rallar la piel de la naranja y mezclarla en un recipiente con el azucar, utilizando los dedos.
Reservar

Mezclar en otro recipiente la harina de fuerza, el azúcar perfumado con la piel de la naranja y la mantequilla en pomada
Añadir el agua formando una bola de masa con las manos y dividirla en 14 bolitas de 12 gramos. (yo pesé las primeras para hacerme una idea del tamaño, y luego….a ojo)
Con cuidado y en una superficie lisa, hay que rodarlas y darles la forma que más os guste, hasta que tengan entre 16 y 18 cm de largos.
Colocarlos en una placa de horno con papel sulfurizado


Ahora hay que poner en cada palito los trocitos de chocolate.
Conviene clavarlos mucho, aunque se deforme el palito y no estaría mal meter el chocolate, antes de colocarlo, al congelador unos minutos para que no se te deshaga en las manos al calvarlo.
Espolvorear con azúcar glas y meter al horno durante 15 minutos aproximadamente.
Deben quedar dorados, pero sin quemarse.
Sacarlos del horno y enfriar en una rejilla.

Creo que también quedarían bien con lima o limón, en lugar de naranja.
Es cuestión de gustos

Bon apetit
H. Chinaski

domingo, 2 de agosto de 2009

EXCUSA DE FRUTAS EN HOJALDRE CON NATA Y CREMA



¿Por que excusa?
Porque lo que realmente me gusta es el “sándwich” de la nata, la crema y el hojaldre, pero es demasiado simple e híper calórico, o sea que para tranquilizar mi conciencia le añado un surtido de fruta. Alguna de temporada y otras no.
Claro que ahora hablar de fruta de temporada es como de chiste, porque hay prácticamente todo el año de cualquier fruta. Solo hay que olvidar su origen, y su sabor.
Una de las ventaja/inconveniente de la globalización en la que uno puede comer manzana de procedencia ultramarina (y no del colmado precisamente) durante cualquier época del año o espárragos de “Navarra” cultivados en Perú. Son detalles que muchas veces pasan desapercibidos al consumidor, salvo que se lea las etiquetas de cabo a rabo en el momento de la compra del producto.
Al principio sorprendía a los que conocíamos las épocas de cultivo de frutas o verduras. Pero poco a poco esta “ventaja” de disponer en cualquier momento de cualquier producto del campo ha calado y el “gran publico” ha preferido ir sustituir sabores por disponibilidad.
En mi opinión hemos salido perdiendo y mucho.
Me estoy planteando montarme un huerto ya que lo de irme a una isla en plan Robinson Crusoe lo veo mas complicado.

En esta ocasión me acompañaron las Gymnopedies de Erik Satie y las Suites para Cello de Bach



EXCUSA DE FRUTAS EN HOJALDRE

La elaboración el postre se puede dividir en tres partes: Preparación del hojaldre, la crema pastelera y la nata. La preparación de la fruta y por ultimo el ensamblaje y glaseado.

1ª Parte: Crema Pastelera, Nata y Hojaldre

El hojaldre para mi sigue siendo una asignatura pendiente. Los intentos que he hecho hasta ahora han sido infructuosos y tampoco disponía de tiempo para otra prueba , así que opté por comprarlo hecho. En cualquier caso, si se quiere probar a hacerlo, recomiendo la receta y el método que Pepinho tiene en su blog.
La receta de la crema pastelera también es original de Pepinnho. He hecho distintas versiones de crema y esta me pareció diferente.



Crema

Ingredientes

Crema Pastelera (1)
Un brick pequeño de Nata para montar
200 ml de leche entera (Si se desea, la mitad se puede añadir de nata)
50 gr de azúcar
Una rama de canela y un poco de canela en polvo c.s.
La piel de medio limón y media naranja
Esencia de vainilla o azúcar vainillado

Crema Pastelera (2)
50 ml de leche entera
15 gr de azúcar
25 gr de Maicena
2 yemas de huevo
Una cucharada de mantequilla

Elaboración

Calentamos los ingredientes de la primera parte moviendo con cuchara de madera, con fuego suave al principio para que se disuelvan los ingredientes e infusionen la canela y las pieles del limón y la naranja. Llevamos a ebullición después de un ratito.

Batimos las yemas de huevo, de la segunda parte, con el azúcar (mejor en polvo) hasta blanquear. Añadimos la Maicena y mezclamos bien. A continuación añadimos la leche fría y seguimos mezclando hasta que no queden grumos.



Cuando empiece a hervir la primera mezcla, la incorporamos a la segunda colando previamente los sólidos (canela y pieles) sin dejar de mover con la cuchara, a fuego suave. Hay que estar constantemente moviendo para evitar la formación de grumos. Al cabo de unos minutos vemos que va espesando. Cuando tenga la consistencia que deseamos (hay que recordar que al enfriarse, siempre se va a espesar mas que en el momento de hacerla) añadimos la mantequilla, esta le dará brillo y sabor a la crema.
Como no la vamos a utilizar a continuación, coger un trozo de papel de horno, humedecerlo con agua y ponerlo en el recipiente donde esta la crema, pero no tapando superficialmente, sino en contacto con la misma crema. Así evitaremos que se seque superficialmente y que se forme condensación de agua.
Reservamos
Al enfriarse. Antes de volver a utilizarla, batir hasta que quede una pasta homogénea.



Nata

Ingredientes

· Un brick de nata para montar
· 50 gr de azúcar polvo

Elaboración
Elegir un recipiente metálico para batir la nata e introducirlo en el congelador durante 15 o 20 minutos.
Tomamos un brick de nata para montar que ha de estar muy fría – yo alguna vez, si tengo prisa, la he metido al congelador también, pero hay que estar muy atento y moverla repetidamente para que no empiece a congelarse, si no, no sirve-
Sacamos el recipiente frío, agitamos el brick y lo vertemos. Con la batidora, a máxima velocidad, vamos batiendo hasta que se empieza a montar. Entonces y sin dejar de batir, añadimos el azúcar.
Continuamos batiendo hasta que tenga una consistencia dura y reservamos en el frigorífico.

Hojaldre

Como era comprado solo había que seguir las instrucciones del envase para hacerlo.
Primero lo descongelé a temperatura ambiente durante 30 minutos.
Una vez descongelado, extenderlo y cortar tres laminas iguales de 20 x 13 cm.
Poner en la bandeja de horno, pincharlas con un tenedor para que no suban en exceso y hornear durante el tiempo que indique el fabricante.
Si se pinchan en exceso, no sube pero pueden quedar excesivamente “crocante”.
Sacar del horno y reservar



2ª Parte: Preparación de la fruta


Ingredientes

Manzana, plátano, kiwi, mandarina, melocotón, cereza en almíbar
20 gr de chocolate negro (70 % de cacao)

Elaboración

Lavar, pelar y cortar en laminas toda la fruta, excepto la mandarina y la cereza.
Intentar hacer en el ultimo momento el corte en las frutas que se oxidan (plátano, manzana, etc.)
Fundir el chocolate y dejar que se enfríe un poco
Tomar gajos de mandarina y bañarlos en el chocolate
Meter al frigorífico para que endurezcan



3ª Parte: Ensamblaje y decoración

Coger una plancha del hojaldre horneado y extender sobre ella una capa de crema pastelera.
Poner encima la segunda plancha y extender una capa de nata
Poner encima de la nata la tercera plancha y comenzar a colocar las laminas de fruta.
La estética de colores es muy personal, así como la colocación , o sea que este apartado se hace a gusto de cada cual
Una vez hecho el montaje conviene dar un pintado de almíbar por encima de la fruta. (azúcar y agua a partes iguales en un cazo y a hervir un ratito en el fuego)
Las hojas de chocolate se pueden hacer para complementar si se desea, aunque esta no es la mejor época del año.
Yo suelo utilizar hojas de rosal, pero puede servir cualquiera que este sana y tenga su reverso con los “nervios” bien marcados.
Lavar y secarlas cuidadosamente
Fundimos 40 o 50 gr de chocolate negro al baño María.
Cuando este a punto de fundirse añadimos una porción de mantequilla, que le dará brillo al chocolate.
Con un pincel, pintamos generosamente de chocolate el reverso de las hojas y las metemos al frigorífico para que se endurezca.
Cuando vayamos a utilizarlas puede ser conveniente darles un golpe extra de frío en el congelador, para que resistan, sin fundirse en nuestras manos, la separación de la hoja y el chocolate.

Bon apetit

H. Chinaski

domingo, 26 de julio de 2009

PERA LAMINADA CON STREUSEL AL CARDAMOMO



Despues de haber cosechado un estrepitoso fracaso, intentando hacer unos Macaron, he optado por recuperar una receta que hice esta primavera pasada, una vez mas con cardamomo, siguendo las instrucciones del maestro Harry Haller.

Lo de los Macaron merece mencion aparte, e incluso, probablemente hare un post con las desventuras sufridas. Como si fuese un capitulo de "Barrio Sesamo" con "asi bien" "asi mal".
Sera para otro dia

El unico consuelo fue que, el batacazo acompañado del "Concerto Grosso" de Corelli fue menos doloroso.





Ingredientes.-

Es un postre de fruta con un sabor muy agradable y sencillo de hacer.
Para un molde cuadrado de 20x20 cm (mas o menos).
Masa
120 gr. de huevos (2 grandes o…)
65 gr. de azúcar.
25 gr. de aceite de oliva virgen extra.
80 ml de leche entera.
5 ml de extracto de vainilla. (puse vainilla liquida)
65 gr. de harina.
1 cucharilla de té levadura química
Un poquito de sal
500 gr de peras en laminas finas (la receta original dice 600 gr) depende de la madurez, densidad y tipo de pera

Streusel al cardamomo
50 gr. de mantequilla reblandecida (no fundida).
50 gr. de azúcar (mejor si es en polvo).
50 gr. de almendra en polvo.
Una pizca de sal.
50 gr. de harina de repostería.
Tres vainas de cardamomo molido en un mortero.


Elaboracion.-

Streusel
Con una cuchara de madera, mejor que con las manos, vamos añadiendo los ingredientes, uno a uno, hasta que tenga aspecto grumoso.
El cardamomo hay que abrirlo para extraer la semilla. Estas semillas son las que trituraremos en el mortero, lo mas finamente posible para añadirlas al streusel
Reservamos en el frigorífico mientras preparamos el resto del pastel.


Masa liquida
En un bol, batimos los huevos con el azúcar – el azúcar es conveniente que siempre sea en polvo, no solo para esta receta sino para cualquier otra en la que se tenga que mezclar o disolver con/en otro ingrediente- , el aceite, la leche y la vainilla.
Añadimos la harina mezclada con la levadura química y un poco de sal. Batimos hasta homogeneizar.

Ahora vamos a precalentar el horno 200º C con calor arriba y abajo.

Relleno
Lavamos, pelamos y quitamos impurezas de la pera. - ¿Por qué lavarla si la vamos a pelar? Muy sencillo, al tocar la piel con las manos antes de pelarla, podemos contaminarla-
Cortamos la pera en dos mitades y sobre la tabla de polietileno y con el cuchillo cebollero, vamos cortando finas láminas. (lo de la tabla y el cuchillo es coña, obviamente, si los tienes , utilízalos, sino, hazlo como quieras)
Añadimos las peras laminadas (a mi no me salieron muy finas precisamente, quizás las peras estaban un pelin mas maduras de la cuenta y se deshacían) hasta que cubran totalmente la masa, unos 500 gr., aprox.

Montaje y coccion
Forramos un molde con papel de hornear y vertemos la masa del pastel. Retiramos el streusel del frigorífico y lo esparcimos de modo homogéneo por toda la superficie.
Introducimos en el horno precalentado y horneamos durante unos 30 o 35 minutos, hasta que veamos que el streusel tiene un ligero tono dorado. Retiramos y dejamos templar.


Conservar en el frigo.
Al las 24 horas esta incluso mejor que el día de elaborarlo
Se puede tomar templado o incluso recién retirado del frigorífico.


Bon apetit

H. Chinaski

domingo, 19 de julio de 2009

AL FINAL, TENIA QUE SER ASI

Hoy ha sido el dia elegido

A partir de ahora, aqui solo se escribira de cocina (espero)

Del resto .....podremos hablar en mi rincon

H. Chinaski

HELADO DE CHOCOLATE BLANCO (O NO) EN NIDO


El calor esta castigando sin piedad
¿Hay mejor defensa que un buen ataque?
HELADO DE CHOCOLATE BLANCO EN NIDO
Ingredientes
Crema
1 huevo y la yema de otro
3 cucharadas de azúcar en polvo
150 gr. de chocolate blanco
150 ml de nata espesa
300 ml de leche entera

Nidos o galletas
1 clara de huevo
4 cucharadas de azúcar en polvo
2 cucharadas de harina normal tamizada
2 cucharadas de cacao tamizado
25 gr. de mantequilla fundida

Decoración
Chocolate negro (70 %) para decorar (c.s.)


Elaboración

Crema
Batimos el huevo con la yema y el azúcar
Troceamos y fundimos el chocolate blanco con tres cucharadas de leche
Calentar el resto de la leche sin hervir y verterla sobre el huevo batiendo un poco
Poner esta mezcla a baño María, a fuego suave y mover hasta obtener una crema que cubra el dorso de una cuchara.
Añadimos el chocolate y batimos nuevamente.
Tapar con papel vegetal humedecido poniéndolo en contacto con la masa, y dejar enfriar. De esta forma se evita que se seque superficialmente a medida que se va enfriando. Si ponemos film de cocina cubriendo el envase, se condensaran gotas de agua en el interior, colgando como estalactitas del film y acabaran cayendo sobre la crema.

Montar la nata e incorporarla a la crema, ya fría.
Ahora hay que meter el recipiente con la crema al congelador durante 1 o 2 horas. Tiene que estar semi congelado.
Cuando se haya conseguido ese endurecimiento parcial (el tiempo dependerá de cada congelador) volvemos a batir en hasta que quede una textura de crema suave. De esta forma romperemos pos primeros cristales de hielo que se han formado.
Congelar de nuevo hasta que quede firme.


Nidos o galletas
Batir la clara con el azúcar
Añadir la harina, el cacao y después la mantequilla mezclándolo todo
Verter sobre 2 bandejas de horno 6 cucharadas de la masa y extenderla formando círculos de 12,5 cm
Cocer en el horno precalentado a 200 ºC durante 4 o 5 minutos
Mientras están calientes, moldear con una taza y dejar reposar en una rejilla para que se enfríen.
Yo, no fui capaz, después de varios intentos, de conseguir unas tulipas aceptables, así que opté por el plan B y las compré hechas.
No tienen nada que ver, pero cumplen su función.
En cambio, si nos olvidamos de la forma, la masa es perfecta para unas galletas que, acompañando al helado, están exquisitas


Decoración
Poner un molde metálico vacío en el congelador para que se enfríe bien
Forrarlo con film de cocina por la base y volver a meter al congelador
Fundir el chocolate al baño María con un poco de mantequilla.
Una vez templado, coger una bolsa de congelación o un cucurucho de papel y meter el chocolate dentro.
Sacamos el molde del congelador (yo utilice uno de muffins) y poniéndolo boca abajo hacemos un corte a la bolsa y distribuimos tiras de chocolate como si fuese una manga pastelera.
Al estar muy frío el molde, se solidificara enseguida.
Metemos al congelador un rato para que termine de enfriarse y luego lo despegamos del film con cuidado para que no se rompan las cestas.

Sacamos del congelador la crema ya helada y la dejamos un tiempo en el frigorífico o a temperatura ambiente hasta que podamos coger con una cuchara o hacer bolas para ponerlas en las tulipas.
Una vez llena la tulipa poner con cuidado la rejilla de chocolate. No se por que el chocolate, a pesar de ser blanco, acaba pareciendo con leche, pero da igual por que te acabas chupando los dedos
H. Chinaski

lunes, 13 de julio de 2009

SOY LO PROHIBIDO

Descubrí por casualidad esta canción de Serrat.
Su letra dice tanto en tan pocos versos............


Soy ese vicio de tu piel

que ya no puedes desprender.

Soy lo prohibido.


Soy esa fiebre de tu ser

que te domina sin querer.

Soy lo prohibido.


Soy esa noche de placer,

la de la entrega sin papel.

Soy tu castigo.


Porque en tu falsa intimidad

en cada abrazo que le das

sueñas conmigo.


Soy el pecado que te dio

nueva ilusión en el amor.

Soy lo prohibido.


Soy la aventura que llegó

para ayudarte a continuar

en tu camino.


Soy ese beso que se da

sin que se pueda comentar.


Soy ese nombre que jamás

fuera de aquí pronunciarás.


Soy ese amor que negarás

para salvar tu dignidad.
H. Chinaski

domingo, 12 de julio de 2009

BAKLAVA.....O CASI





Quise hacer Baklava pero no encontré pasta “philo”, y la Baklava ha de llevar esas láminas hojaldradas, tan delicadas como un bebe recién nacido para su manejo
Encontré pasta brick y decidí hacer una prueba, de cuyos resultados no estoy descontento, en principio.
Se echa en falta el crujiente de las capas de pasta filo. La brick se comporta de otra manera al masticarla pero también es crujiente
El relleno y el jarabe son prácticamente el mismo en los dos casos

Matmata (Tunez)

Es un postre híper calórico pero es tal la delicia que experimentas al comerlo, que merece la pena darse un homenaje.

Ingredientes

Pasta Brick 1 paquete (salen 10 hojas)

Relleno
150 gr. de pistachos pelados (necesitas unos 300 gr. con cáscara)
150 gr. de almendra
150 gr. de azúcar en polvo
15 o 20 vainas de cardamomo molido
150 gr. de mantequilla sin sal fundida
½ cucharadita de jengibre (cuchara de café)
½ cucharadita de canela

Jarabe
250 gr. de azúcar
1 vaso de agua (de tamaño medio)
2 cucharadas de agua de azahar (o una)
1 cucharada de miel de buena calidad


Elaboración

Preparamos primero el jarabe poniendo en un cazo el azúcar y el agua. Llevar a ebullición y una vez que hierva, bajar el fuego y mantener durante 10 minutos aproximadamente hasta que espese.
Apagar el fuego y añadir el agua de azahar y la miel. Mezclar y reservar.
Si no gustan demasiado los aromas florales, se puede añadir una cucharada de agua de azahar en lugar de dos. Es muy aromática y el sabor a flor de naranjo puede predominar demasiado. Otra opción es añadir menos cantidad de jarabe al servir


Trituramos los frutos secos, tienen que quedar con trocitos, no en polvo y los mezclamos con el azúcar glas, el cardamomo, el jengibre y la canela
El jengibre no es propio de este plato, pero me pareció que podía encajar bien
Precalentamos el horno a 160 ºC
Tomamos una bandeja de horno o unos moldes, si se tienen y engrasamos todo con la mantequilla fundida y un pincel (es mas cómodo y rápido) . Yo he utilizado una lámina parecida a la silicona que se puede meter al horno encima de la bandeja.

Moldes
Cogemos las hojas de pasta brick quitamos el papel de protección que llevan y untamos con mantequilla una cara de la lámina.
Para los moldes he cortado en cuatro la pieza de pasta.
Queda bastante irregular por que la lámina es redonda. Para la bandeja las he puesto enteras
Una vez puestas en los moldes coger la mezcla de frutos secos e ir rellenando. (no más de 1/3 de la capacidad del molde)

Importante
Hay que ser rápido en la manipulación de la pasta, porque esta se seca muy rápidamente.
Después de coger una lámina es conveniente tapar el resto de la pasta con un paño húmedo hasta que se coge la siguiente

Meter al horno con calor arriba y abajo a 160 / 170 ºC hasta que la pasta coge un tono dorado o empieza a tostarse. (si no, no estará crujiente) yo lo tuve durante 30 minutos y podía haber estado algo más.

Bandeja
En la bandeja del horno procedemos de la misma forma, pero sin cortar las láminas. Puede ocurrir que la lámina sea más grande que la bandeja. En ese caso se puede recortarla antes de meterla al horno.
Una vez pintada con mantequilla la primera lámina, la ponemos en la bandeja dejando hacia arriba la cara sin pintar, pintamos y le ponemos una segunda lámina encima (A esta no hace falta ponerle mantequilla porque ya lleva la anterior) .
Pintamos nuevamente la cara que nos falta y extendemos una capa de la mezcla de frutos secos, azúcar y especias de 1 cm de altura aproximadamente.
Tapamos con otras dos láminas untadas como las anteriores y metemos al horno.
El tiempo y temperatura de horneado fue igual que con los moldes.

Exquisito
H. Chinaski

sábado, 11 de julio de 2009